Muy por encima de las nubes del Monte Gargantúa reside una tribu conocida como Stanpar formada por gentes recias que aún reverencian el combate y la guerra como las penúltimas formas de arte. Recuerdan las Guerras Rúnicas de Runaterra y saben que la Liga de Leyendas solo puede reprimir la creciente marea de violencia por un tiempo. Los miembros de la tribu se crían como guerreros disciplinados y empedernidos, por lo que prefieren luchar contra los soldados de noxianos o demacianos solo cuando se ven superados en proporción de diez a uno. Los guerreros Stanpar se entrenan no solo para ser tan letales con las manos como cualquier profesional de las artes marciales, sino también para blandir con fiereza las diversas armas-reliquia de la tribu. Estos tesoros han pasado de generación en generación y han recogido la naturaleza mística de Runaterra en su interior. Estas armas-reliquia se cuentan entre las más peligrosas que existen; así, no es sorprendente que hayan llegado a la Liga de Leyendas de manos de Pantheon. Este guerrero de rostro pétreo es un modelo para su pueblo y su existencia es un himno de glorificación del arte del combate. A Pantheon le resultó ofensivo que la gente de Valoran estableciera una organización en sustitución de la guerra, con supuestos campeones y todo pero sin contar con los Stanpar. Tras pedir la bendición de su tribu y armarse con las reliquias de sus ancestros, ha descendido sobre la Liga para enseñar al mundo lo que es un auténtico guerrero. No le importa contra quién combate, le da igual la pompa o el prestigio de los campeones de la Liga: él vive solo para la gloria austera de la batalla. Mientras respire, Pantheon estará sediento de enemigos que derrotar.
Hace unos días Julio me dejó un extenso comentario con su opinión sobre qué le parece eso de aprender carpintería a base de leer blogs y ver vídeos en internet. Pensé que este es un buen tema para una entrada del blog, así que copio y pego su comentario (espero no te importe Julio) y después dejo mi contestación. Veréis que no estamos de acuerdo en todo, supongo que porque nuestros caminos y nuestro estado del arte no son los mismos. Si no conocéis su blog, en la intimidad de las virutas reveladas (parece que cerró el blog), pasaros por él. Así podréis comparar dos formas distintas de trabajar y decidir si realizamos el mismo trabajo o son cosas distintas.
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